Modo avión ritualizado, no improvisado
Define una hora fija para activar modo avión, idealmente antes de tocar el picaporte o al subir al ascensor. Anunciarlo en tu firma o estado evita malentendidos y protege tu descanso. Ese acto repetido prepara tu mente para el cambio. Si temes emergencias, deja un canal específico para llamadas críticas. Con el tiempo, el simple gesto del interruptor se vuelve la primera piedra de un atardecer más tranquilo, repetible y predecible.